La teoría del espejo y la producción del espacio
INTRODUCCIÓN
En este espacio comparto mi experiencia con lo que llamo la teoría del espejo y su relación con la producción del espacio, entendida como la apropiación que un objeto o sujeto hace de la naturaleza. Me inspiro en el enfoque del empirismo abstracto, desde la idea de que los objetos tienen la capacidad de transformar su entorno. En este sentido, propongo el ojo como un espejo de la realidad espacial.
LA ÚNICA FORMA DE CONOCERNOS A NOSOTROS MISMOS ES A TRAVÉS DE LOS OJOS DEL OTRO
Desde hace años, la frase “el único modo de conocernos es a través de los ojos del otro” me ha despertado una profunda curiosidad. Con el tiempo, y al estudiar a Milton Santos, comprendí que el espacio no es solo una extensión física, sino un fenómeno histórico y un hecho social. Esta comprensión me llevó a pensar el espacio no solo en términos de relaciones entre sujetos, sino entre objetos, siendo el ojo uno de ellos: un objeto de producción espacial.
Decidí entonces llevar la frase al terreno de la experiencia: verme a mí misma a través de los ojos de otra persona.
El día que vi la historia de la humanidad a través de los ojos de otra persona
Nos miramos en silencio durante un largo rato, intentando dejar atrás el ruido mental. En ese instante ocurrió algo que solo puedo describir como una explosión subversiva desde el exterior. Me extendí hacia el otro y me vi. Vi mi piel, vi su piel, vi nuestra piel. Nada más que fragmentos frágiles que con el tiempo se desvanecen.
Ahí estaba yo, viéndome a través de su mirada. Escuchando la historia que su piel me contaba. El ojo dejó de ser un simple espejo literal: se convirtió en un espejo inmersivo, en un espejo espacial, donde finalmente pude reconocerme.
Pero esa dimensión que se me reveló —marcada por ritmos circadianos que han presenciado tantas guerras— no era lo único que esta práctica podía enseñarme. Lo intuía.
Más de un año después
Después de un tiempo, mientras me encontraba en el entable de una conversación con mi hermana gemela la cual fue la misma persona con la que experimenté el hecho relatado en la líneas de arriba. Mientras conversabamos, surgió la frase "antes de mirar la paja del ojo del otro, mira la paja de tu propio ojo", mi hermana agregó -La única foma de conocernos es a travé de lo ojos del otro. Fue ahí, cuando supe que la frase precisaba de mi plena atención y curiosidad de nuevo. Mientras me encontraba motivada por saber qué otro sentido podría tener esta frase yo trataba de encontrarme en sus ojos. Y así fue, me encontré, me reconocí, pero esta vez fue totalmente diferente. Y si, es verdad que todos estamos conectados. Es por eso que se ha dicho que la única forma de entender el desarrollo cognitivo es a través de la interacción social. Cambiar del pensamiento de situaciones sociales entre sujetos al pensamiento de situaciones entre objetos probando que el empirísmo abstracto contribuye a la producción del espacio mental. Entonces, El espacio exite, él es <<la materia trabajada por excelencia>> Santos, 1986.
El espacio visto desde el ojo del otro
Durante nuestra conversación tomamos un momento para observarnos mutuamente a través de los ojos de la otra. De este modo, pude percibir el medio geográfico que es el conjunto de circunstancias o condiciones exteriores a un ser vivo, luego divisé el espacio componia este medio geográfico el cual estaba detrás de mi, a mis laterales y además yo estaba en el. Lo poderoso de esta experiencia, es que pude observar y reconocer todo aquello a través de los ojos de mi congénere y al verme en sus ojos solo pude estar agradecida por su presencia. Existir, entonces, es colocarse. Es moverse. Es reconocer y navegar las distancias entre realidades sociales.
El mundo social es un mundo espacial, hecho de experiencias compartidas, de presencias que se reflejan unas en otras. Y allí, el ojo —como espejo del espacio— tiene un papel sutil pero fundamental.
CONCLUSION
Este recorrido me permitió vivir la interespacialidad en su dimensión más íntima. Aprendí, desde el cuerpo y la mirada, qué significa el espacio y cómo se produce: como una apropiación vivida del entorno.
Mi teoría del espejo es, en el fondo, una invitación a mirar (nos) con profundidad, a reconocernos como objetos y sujetos que producen espacio, a través del ojo, de la piel, del paisaje y de la presencia del otro.
"El espacio existe: es la materia trabajada por excelencia."—Milton Santos, 1986
Comentarios
Publicar un comentario